Cómo teletrabajar y no morir en el intento

El teletrabajo es una excelente alternativa para controlar los horarios, evitar contagiar al resto de la oficina si estamos en fase de incubación o simplemente para ser más sostenibles con nuestros desplazamientos.
Teletrabajo

Para cada trabajo un punto de vista

Trabajar de casa es posible bajo unos requisitos mínimos: 

Lo primero, el trabajo a realizar debe poder hacerse desde casa. Las personas que trabajan durante 8 horas tras el ordenador necesitarán una conexión decente que permita acceder a los recursos. Muchas empresas están adquiriendo túneles VPN que permitan a sus trabajadores conectarse  desde su casa a los recursos internos a los que solo se pueden acceder desde la red interna. Las empresas que proporcionan un hardware portátil tendrán gran parte del camino recorrido, otras tendrán que tirar de inventiva. 

Sin embargo, muchos profesionales no tienen este tipo de trabajo. La recomendación a todos estos autónomos y trabajadores que no pueden acudir al centro de trabajo es aprovechar este tiempo para crecer: es el momento de pensar en actualizar esa página web para que los clientes pidan cita, para mejorar nuestro nivel formativo, para mejorar nuestro producto u oferta o para rediseñar nuestro catálogo de productos. ¿Qué va a pasar cuándo vuelva a abrir? ¿Y si a la vuelta hago esta u otra promoción? Aprovecha para poner ese menú en inglés o para actualizar los alérgenos de tu carta, incluso, para pensar en hacer más ecológico nuestro negocio o para entender cómo está el clima laboral: ¿qué podría mejorarse en el día a día para mejorar la productividad de los empleados?

El entorno

De acuerdo, me pongo a ello, voy a hacer esta videoconferencia...


No es fácil compaginar el trabajo con las peculiaridades de cada hogar. Niños, mascotas, ruidos en la calle o la vecina que ha decidido que es el mejor momento para poner a todo trapo y en bucle una canción de Camela. No te engañes, estos problemas van a estar ahí, al igual que en la oficina va a venir un cliente a interrumpir o ese compañero va a tener una conversación telefónica a tu lado. Simplemente lidia con ello.

Haz entender a los niños que hay horas de trabajo en las que habrá responsabilidades que cumplir. Haz un trato con ellos: mientras tu trabajas ellos pintan, dibujan, juegan a esa consola o hacen deberes. Cread un horario y una rutina tal y como tendrían en el cole.
Lo mismo va para las mascotas, separa espacios: probablemente no quieras a tu gato encima del teclado. 

Lo ideal es trabajar en un espacio separado del resto de la casa, recogido, bien iluminado y ventilado, con una temperatura adecuada. Lo ideal a veces es imposible. Ponte normas, designa un espacio recogido que te permita trabajar y no estés cambiando del escritorio al sofá y dr ahí a la cama. 

Tiempos y horarios

Los horarios te ayudarán a cumplir objetivos

Márcate un horario, el que quieras, pero cúmplelo. Planea descansos al igual que en la oficina paras para un café, para comer o para ir al baño. La rutina te ayudará a llevar el día a día.
Evita pausar para hacer tareas de la casa: poner una lavadora o fregar los platos. Esto se llama procrastinar y, al final, acabarás alargando las tareas infinitamente y trabajarás más horas para tareas en teoría sencillas. 

Tu trabajo acaba a la hora que te hayas estipulado. No estires las tareas. Ten claros los objetivos del día de hoy, tal y como si estuvieses en la oficina.

Comunicación

Vas a estar lejos de tus compañeros de equipo. Lo que antes era girar la cabeza y preguntar, ahora puede no ser tan fácil. Usa las herramientas designadas para la comunicación por la empresa: Skype, Teams, chat interno, Discord, slack... Evita contactar con tus compañeros por whatsapp para temas de trabajo y menos a través del teléfono personal. Entre otros muchos motivos, es una gran tentación desconectar y leer ese grupo de amigos que tiene 300 mensajes sin leer.

Intenta que la conversación fluya cuando sea necesario y contesta siempre que puedas. Colabora y benefíciate del trabajo en equipo.

Picoteo y ejercicio

Al no salir de casa tenemos dos problemas: no hacemos ejercicio ya que reducimos los desplazamientos y comemos más ya que tenemos un montón de comida a mano.

Para paliar las ganas de picar, planifícate snacks a ciertas horas del día. Una manzana a media mañana, unos frutos secos a media tarde... Algo preferentemente saludable.

En cuanto al ejercicio simplemente pensemos en recuperar esos movimientos que no vamos a hacer. Si tienes una bicicleta estática o una cinta de correr es el momento de quitarle el polvo. Si no, por ejemplo, busca alguna actividad que te pueda entretener, como esta clase de zumba online:


3 Comentarios

  1. Pues yo tengo unos tapones para los oídos del mercadona... mano de santo

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  2. Olé esas clases de Zumba durante el teletrabajo!!! ������

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