¿Qué pasó el 23F ?

El día 23 de febrero de 1981, un grupo de militares armados entró en el congreso de los diputados con el objetivo de ejecutar un golpe de estado.

Al mando de esta operación se encontraba Antonio Tejero y aunque durante horas tuvieron al país en vilo, al final el golpe de estado no prosperó.

El asalto al Congreso de los Diputados

El objetivo del día en el Congreso era votar la investidura a presidente Leopoldo Calvo-Sotelo. Fue durante la votación, a las seis de la tarde cuando Antonio Tejero y 200 guardaciviles armados con subfusiles entraron en la cámara.

Fue entonces cuando Antonio Tejero dijo la frase que pasaría a la historia: "¡Quieto todo el mundo!" y acto seguido mandó a los presentes a tirarse al suelo.

Se encontraba presente en la sala en aquel momento el Teniente General del Ejercito de Tierra, Gutiérrez Mellado, que se levantó y solicitó a Tejero que se pusiera firme le diese su arma. Tras un forcejeo entre Mellado y unos guardia civiles, Tejero disparó al aire y varios guardias civiles siguieron su ejemplo y dispararon al techo. A día de hoy los orificios continúan en el techo del hemiciclo, en recuerdo de aquel día.
De Benjamín Núñez González - Trabajo propio, CC BY-SA 4.0,
Destaca la valentía de Mellado, que aunque en aquel momento rondaba los 70 años, se levantó sin armas a hablar con guardia civiles armados para acabar con el enfrentamiento usando simplemente la palabra. Mellado, no es derribado por varios guardia civiles, mucho menores que él y los golpistas recurren a los disparos para disuadir a otros de repetir su gesto. Gracias a una cámara de televisión, podemos ver el momento que fue transmitido:



En el hemiciclo, la mayoría de diputados obedecieron las órdenes de tirarse al suelo. Destacan las figuras de Santiago Carrillo, del Partido Comunista y Adolfo Suárez, presidente del gobierno, se mantuvieron sentados en su sitio.

Tras la primera media hora inicial, los diputados se sentaron en sus escaños, mientras los militares indicaban que tenían que esperar hasta que la autoridad militar competente llegase.

Una hora después, el presidente Adolfo Suárez intentó hablar con Tejero levantándose de su asiento. Se escucharon entonces las palabras "Señor Suárez, permanezca en su escaño" y un más famoso "¡Se siente, coño!" que aunque es atribuido al propio Tejero, es probable que proviniese de otro teniente, Ramos Rueda.

En otros puntos del país, como en Valencia, diferentes acciones militares fueron llevadas a cabo, desplegando tanques y militares que pusieron la ciudad en estado de excepción.

El transcurso de la noche


Comenzó así una larga noche en la que todo el país estuvo pegada a la radio, pues desde cadena Ser, siguieron emitiendo la señal que provenía del Congreso.

El fin del golpe pasó por la negativa del Rey Juan Carlos I a apoyar el Golpe de Estado. A la una de la mañana se emitió por televisión el siguiente mensaje:


El fin del golpe


Poco a poco, los intentos de negociación con los militares fueron dando sus frutos. Primeramente, en Valencia a las 6 de la mañana se anulaba el estado de excepción. A las 10 de la mañana se permitió la salida del congreso a las diputadas. 

Se acordaron los términos de rendición de Tejero que incluían:
La salida del hemiciclo de Tejero sin periodistas y la aminstía para guardias de rango inferior a  Teniente.

Un capítulo de la transición

El golpe del 23F marcó un camino definitivo de la transición hacia la democracia. En el año 1981 la democracia era aún débil, casi recién estrenada, pero salió reforzada por el fracaso de un golpe militar que trataba de regresar a un régimen similar al franquista.



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