11 de Febrero: día de la mujer y la niña en la ciencia

composición artística de una cara de niña con una red neuronal
Mujer y Niña en la Ciencia | geralt
En pleno siglo XXI, estadistas y científicos de todo el mundo se han dado cuenta de una evidente realidad: la mujer está infrarrepresentada en el mundo científico. Para paliar esta situación, se celebra este 11 de febrero el Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia.

Las silenciadas

Si bien las mujeres han tenido tradicionalmente un papel silenciado en la ciencia, pues no se fomentaron sus logros o sus logros fueron tapados a causa de vivir a la sombra de sus maridos.  

María Winkelmann-Kirch (1670-1720) una astrónoma apasionada descubrió el primer comenta. Su marido no reconoció que el descubrimiento pertenecía a su mujer hasta ocho años después y María fue relegada siempre a ser una ayudante, primeramente a la sombra de su marido y posteriormente a la sombra de su hijo.

Mileva Maric (1875-1948) fue una brillante matemática y física que daba apoyo matemático en los estudios de su marido Albert Einstein: el científico no era muy bueno en matemáticas y su mujer le daba clases. En la correspondencia que compartía Einstein con Maric a menudo hablaban de "nuestra investigación" o "nuestra colaboración". Estos trabajos llevaron a Einstein a recibir el Premio Nobel y sin embargo, Maric no parece mencionada en estos trabajos. Finalmente la figura de Maric se volcó en el cuidado de uno de sus hijos que padecía de problemas mentales. ¿Una mujer que tras ver eclipsada su trayectoria profesional injustamente, se dedica a los cuidados de su hijo? Quizás no es algo que nos parezca tan desfasado.

Hay numerosos casos de mujeres científicas que realizaron grandes avances pero que, por la cultura de la época, no llegan a los libros de nuestros días y ese es parte del problema: No hay precedentes científicos que impulsen a las niñas actuales a acceder a formación de ámbito STEM: Ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas

Los números de la desigualdad

Es sorprendente cómo se dividen los estudiantes a la hora de estudiar una carrera universitaria. Las carreras relativas a las ciencias sociales, a las artes y humanidades tienen como mayoría absoluta alumnas del género femenino y es curioso, las mujeres sí están muy presentes en la ciencia: En las ciencias de la salud reinan como mayoritarias. Pero las mujeres no están presentes en un porcentaje equitativo en las carreras STEM, que son además las que más salario reflejan en sus egresados.

En un mundo donde el objetivo es eliminar las desigualdades entre los dos géneros es bastante difícil asumir esta diferencia en los estudiantes. Esta desigualdad en las ramas de estudio generan en mujeres ya incorporadas al mercado laboral una brecha económica que solo se ve agravada por la carga de cuidados que acaba recayendo sobre ellas siguiendo la lógica más simple: si hay que prescindir de un sueldo, será del menor. Es la pescadilla que se muerde la cola.

Sin contar la discriminación que sufren las mujeres a lo largo del mundo por la posibilidad de quedarse embarazadas, el acoso sexual laboral del que las víctimas que son mujeres son mayoritarias y la lucha por hacerse hueco en entornos solamente pensados para ser ocupados por hombres. Estos puntos sin embargo suceden en casi cualquier empleo, sea STEM o no, por lo que no necesariamente explica la desigualdad entre la elección de la rama científico-técnica.

Todos estos problemas estructurales llevan al inevitable panorama actual: mujeres infrarrepresentadas en investigaciones y premios,  mujeres que se hacen cargo de los cuidados, mujeres que en definitiva no pueden aportar a la sociedad todo el valor que tienen por aportar, que no es poco.

No podemos dejar de lado la otra lectura: por qué los niños y hombres no pueden aportar su capacidad, sus ideas, su arte, a las ramas en las que están sobrerrepresentadas sus compañeras. La diversidad da valor a cualquier campo y en cualquier forma en la que se represente.

Las posibles soluciones

Encontrar una solución única a un problema tan complejo no es trivial. De ahí el día hoy, un día minúsculo que intenta crear concienciación de un problema que, si no le prestamos atención, aparece inexistente. "Si no eligen carreras técnicas, es su decisión" y puede que lo sea, pero lo será cuando las decisión sea libre, informada y sin sesgos. Por ello es labor de toda la sociedad recordar que, aunque vamos en el buen camino, quedan 100 años (según el Foro Económico Mundial) para erradicar la brecha de género en el mejor de los casos. 



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